Una de las interesantes ideas que sostiene Lash, es que el verdadero gnosticismo (el pre-cristiano) con su mito de Sophia subyacente está intrínsicamente ligado a las culturas matriarcales y su ulterior adoración a la diosa neolítica.
Pues bien, resulta que leyendo el primer capítulo del libro, que por cierto me regaló el Sr Psicoplasma, me encuentro con una loa a Hypatia, de la cual os hablaré a continuación, y sincronicidades de la blogosfera, el Chamán me comenta by phone que curiosamente la nueva peli del sobresaliente Amenábar versa sobre su figura.
Así que al grano, Don "Abre los ojos aka Amenábar" acaba de presentar en Cannes su nuevo film Ágora, basado en la vida de Hypatia, os dejo el argumento con mi ulterior reflexión:
Siglo IV. Egipto bajo el Imperio Romano. Las violentas revueltas religiosas en las calles de Alejandría alcanzan a su legendaria Biblioteca. Atrapada trás sus muros, la brillante astrónoma (obvian por conveniencia lo de filósofa y gnóstica, Nota de Chitauri) Hypatia lucha por salvar la sabiduría (realmente lucha por salvar el paganismo panteísta y gnóstico precristiano que rendía culto a la diosa neolítica, Nota de Chitauri) del mundo antiguo con la ayuda de sus discípulos. Entre ellos, los dos hombres que se disputan su corazón: Orestes y el joven esclavo Davo, que se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso de los cristianos:
Hypatia sería asesinada por una turba de Cristianos, los cuales despedazarían su cadáver, lo cual hace pensar a mi mente conspiranoica en una suerte de asesinato ritual por parte de "los de siempre" al estilo del de Kennedy o Diana de Gales.
La muerte de Hypatia marcaría el comienzo metafórico de la oscura Edad Media, junto con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría.
...Dejo unos extractos que tratarán de responder al acertijo que dió nacimiento a este post:
"El Ideal Transhumano es la principal herramienta psicológica de la mentalidad Dominadora (cf. Terence McKenna, Riane Eisler) que opera en la alianza religioso-gubernamental del juego de poder global. Tanto si quienes propugnan el Ideal son nazis como neoconservadores -y últimamente es bastante difícil distinguirlos- el efecto es el mismo: disociación de la condición humana y alienación del cuerpo ("la posición esquizoide básica", Sherpar, p. 85) Melquisedec acecha en la larga y oscura sombra del patriarcado.
Pero los gnósticos, que podían permanecer en la oscuridad incluso mientras descargaban la Luz, eran conscientes de lo que se esconde en esa sombra.
Entre los centros de Misterios en Palestina estaba el campamento de los Arcontes, justo debajo de Qumran Khirbet en la orilla oeste del Mar Muerto. Los videntes gnósticos detectaron a los Arcontes por las facultades paranormales que adquirieron mediante el entrenamiento en los Misterios, pero también percibieron la infección de una mentalidad alienígena en las doctrinas de los zadikitas. Violando su sagrado voto de anonimato, algunos gnósticos se manifestaron abiertamente y protestaron contra la ideología judeocristiana del Divino Redentor, el Cristo-Mesías ungido por Melquisedec.
Advirtieron contra el "espíritu falsificador" (antimimon) de los Arcontes, "que extravían a Adán para que pierda su conexión con el Pleroma". (El Apócrifo de Juan, II, 21). Para los gnósticos, "Adán" era la palabra clave de la verdadera humanitas, así como de nuestra capacidad para reconocerla: conocernos a nosotros mismos. Atribuían las virulentas y odiosas emociones de los fanáticos zaddakitas, horriblemente evidentes en el lenguaje de los Rollos del Mar Muerto, a la locura debida a la desviación arcóntica:
De la pena [y la desesperación, que hace que los humanos se sometan a los Arcontes] surgieron la envidia, los celos, la angustia, los problemas y el dolor, la insensibilidad, la ansiedad, el luto y más. [Por el placer de los Arcontes] surge tal maldad, junto con el orgullo vacío, y todo lo que conlleva. Y del deseo [de no ser humano] surgen la ira, la cólera, la amargura y las pasiones amargadas. Y del miedo [a no ser humano] surgen el espanto, la adulación, la agonía y la vergüenza. Y éstas son cosas útiles, así como cosas espantosas". (The Apocryphon of John, II, 18)

Gracias Chitauri por añadirme a tu blogroll.
ResponderEliminarLa entrada de Mondopsicotronico que a publicado sobre Mckenna y la conspiracion cosmico-hiperdimensional,me parece genial y necesaria para la compresion de esta mentira I-real.(lo que importa es el mensaje,y al mensajero si no nos gusta el mensaje no lo cargamos,por incauto.)
Por cierto,gracias por el enlace ,ya esta añadido.
un saludo.
Esto es pa llorar, le rpesento a mi madre las pruebas de la falses de que un avion tiro una torre que no dejo ni sus cimientos
ResponderEliminarY no admite que no fue un avion.. simplemente alucinante, lavado cerebral total, lo peor es que no se imagina lo que eso supone, ni nada de nada, por Dios.
http://www.youtube.com/watch?v=w3AgIXgbP7I
@Loby, al hilo de tú último comment te respondo in Englih:
ResponderEliminarWhat I mean, maybe, is that - accepting that we can't help but influence those we interact with - we should never try to change another person, because to do so would be to impose our belief/value system upon them. We are invariably been driven by our own "patterns". Our motives are never clean.How many of us even know what's best for ourselves? If we did, would we be so tangled up in addiction, frustration, sexual obsession (aka "romantic love"), self-hatred, and all the rest? So then, where on Earth do we get the idea we know what's good for others?.
Loby, al hilo de alguno de tus comments acerca de los arquetipos Platónicos de la belleza ayer en FR (que mal me cae Platón, x cierto, algun día te diré el porqué), te dejo una cita vista en el blog de Psicoplasma y perteneciente al libro la "La Danza Espiral" de Starhawk, que tal vez te abra nuevas avenidas de pensamiento:
ResponderEliminarEl mundo es una manifestación de la Diosa, pero nada en ese concepto debe fomentar la pasividad. Muchas religiones orientales animan a la quietud, no porque crean que lo divino es verdaderamente inmanente, sino porque creen que él/ella no lo es. Para ellos, el mundo es Maya, Ilusión, ocultando la perfección de la Realidad Divina. Lo que ocurre es que un mundo así no es realmente importante; es sólo una representación de sombras que eclipsa la Luz Infinita. Sin embargo, en la brujería, lo que sucede en el mundo es de vital importancia. La Diosa es inmanente, pero necesita la ayuda humana para realizar su máxima belleza. El equilibrio armonioso de la conciencia vegetal/animal/humana/divina no es automático; debe ser renovado continuamente, y esa es la verdadera función de los rituales del Oficio. El trabajo interior, el trabajo espiritual, es más eficaz cuando avanza mano a mano con el trabajo exterior.