Hace unos días me hacía la pregunta: Si nuestra condición de humanos es equiparable a la de ovejas, vacas o gallinas en una granja, ¿quién es el granjero? Ya otros han hablado de esto; ayer, por ejemplo, mencioné a Gurdjieff. Según cuenta su discípulo Ouspensky, Gurdjieff narraba lo siguiente:
"Hay una historia oriental que habla acerca de un mago muy rico que tenía muchas ovejas. Pero al mismo tiempo este mago era muy malvado. No quería contratar pastores, ni quería levantar una cerca alrededor de la pradera donde pastaban sus ovejas. A consecuencia de esto las ovejas a menudo se perdían en el bosque, caían en cañadas y demás, y sobre todo se escapaban, porque sabían que el mago quería su carne y sus pieles y esto no les gustaba.