La célebre frase que cito en el título de esta entrada corresponde a una secuencia de la película "El nombre de la rosa" (1986), basada en la novela homónima de Umberto Eco.
La obra perdida de Aristóteles juega un papel central en la trama. La historia se desarrolla en una abadía benedictina del siglo XIV donde ocurren una serie de misteriosos asesinatos. A lo largo de la trama, se revela que el motivo detrás de los crímenes está relacionado con un libro prohibido: el supuesto segundo libro de la Poética de Aristóteles, que trata sobre la risa y la comedia.


Hace dos meses adquirí en amazon el último libro publicado por David Icke, titulado Phantom Self (and how to find the real one), el libro de momento no está traducido al español, y consta de 435 páginas.
Os dejo una entrevista realizada en Junio de 2012 por