Variante del speech memético del “pues tú dirás”:
Imagina a vos mesmo en figura ruin: calvo cual abad sin cogulla, rollizo cual tonel de vino añejo, y con el alma más quebrantada que el escaño de un mendigo. Las damas del reino (las de altiva cuna y lengua afilada) no hacen sino despreciaros como si olierais a orín y a estiércol, sin concederos ni un gesto de compasión.
La doncella, con acento de allende los mares y dulces vocativos como “ay, mi señor” o “mi caballerillo”, comienza a aderezaros el oído con floridas lisonjas. Y entonces notáis que vuestra virilidad, otrora dormida como reliquia en sepulcro, empieza a dar señales de vida con más ímpetu que acólito viendo piernas en procesión.